Érase una vez una abeja que era la mejor estudiante de su clase. Todos los días, la abeja sacaba un diez en todos los exámenes que hacía. Así, la abeja se ganó el respeto de sus profesores y la admiración de sus compañeros.
Pero un día, un mapache que era el más astuto y el más pillo de la clase, pensó que, si la abeja podía sacar dieces en todos los exámenes, debía tener las respuestas en algún sitio. Y se le ocurrió una idea terrible: robarle la mochila a la abeja y copiarle las respuestas.
Así que un día, cuando la abeja fue al baño, el mapache aprovechó para abrir su mochila y buscar las respuestas. Pero cuando lo hizo, no encontró nada más que libros, cuadernos y lápices. La abeja era como cualquier otra estudiante, solo que tenía el don de estudiar mucho y bien.
El mapache se quedó muy decepcionado, pero ya era tarde. La profesora había entrado en el aula y había visto al mapache con el bolso de la abeja. Le quitó el bolso y le puso un cero en el examen. Y lo peor de todo, le hizo quedar mal delante de toda la clase.
Moraleja: No intentes aprovecharte de los demás, mejor aprende de su ejemplo.
Me gusto mucho la historia por que te enseña a que debes de aprender por ti mismo y equivocarse por uno mismo y no andar copiando nada por que no te deja nada bueno.
Me gusta el cuento por la moraleja que enseña, hay mucho que aprender de otras personas y no necesariamente tenemos que aprovecharnos de las personas para sacarles provecho
No te aproveches de los demás, aprende de su ejemplo y trabaja duro para lograr tus propios éxitos.
¿Trabajas para lograr tus propios exitos?