{"id":430,"date":"2023-12-31T18:38:03","date_gmt":"2024-01-01T01:38:03","guid":{"rendered":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/?p=430"},"modified":"2023-12-31T18:38:05","modified_gmt":"2024-01-01T01:38:05","slug":"los-5-infames","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/2023\/12\/31\/los-5-infames\/","title":{"rendered":"Los 5 infames"},"content":{"rendered":"\n<p>Los cinco infames eran una banda de criminales que se dedicaban a robar, extorsionar, secuestrar y asesinar sin piedad. Eran temidos y odiados por todos, incluso por sus propios c\u00f3mplices. Un d\u00eda, tras haber cometido un atraco millonario en un banco, fueron perseguidos por la polic\u00eda por una carretera solitaria. El conductor, apodado El Loco, iba a toda velocidad, esquivando los disparos de los agentes. Los otros cuatro eran El Gordo, El Flaco, El Tuerto y La Mona. Cada uno llevaba una bolsa con el bot\u00edn, y ninguno pensaba compartirlo con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Vamos, Loco!, \u00a1acelera! -gritaba El Gordo desde el asiento del copiloto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1C\u00e1llate, Gordo!, \u00a1que me desconcentras! -respond\u00eda El Loco, mientras zigzagueaba por la carretera.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Oye, Loco!, \u00a1no te pases de listo!, \u00a1que esto es entre todos! -dec\u00eda El Flaco, que iba detr\u00e1s de El Gordo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Claro, Flaco!, entre todos menos t\u00fa, \u00a1que eres un traidor! -replicaba El Tuerto, que iba detr\u00e1s de El Loco.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Basta ya, Tuerto, que t\u00fa eres el m\u00e1s falso de todos! -interven\u00eda La Mona, que iba en el medio de los dos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1C\u00e1llense todos, que me tienen harto! -exclamaba El Loco, mientras perd\u00eda el control del volante.<\/p>\n\n\n\n<p>En una curva, el coche se sali\u00f3 de la carretera y cay\u00f3 por un barranco.<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto fue brutal, y los cinco quedaron malheridos y atrapados entre los hierros. La polic\u00eda se detuvo y observ\u00f3 el coche desde lo alto. Se oyeron los gemidos de los malhechores, que agonizaban entre el dolor y el miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Malditos, se lo merecen! -dijo uno de los polic\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Llamen a los refuerzos, hay que sacarlos de ah\u00ed! -dijo otro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Y a la ambulancia, tal vez alguno se salve! -dijo un tercero.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, abajo en el barranco, los cinco infames estaban en sus \u00faltimos momentos. Sus esp\u00edritus se separaron de sus cuerpos y flotaron sobre el coche destrozado. Estaban confundidos y asustados, sin saber qu\u00e9 les esperaba. De repente, vieron aparecer un auto fantasmal, que se detuvo junto a ellos. De \u00e9l sali\u00f3 un hombre alto y delgado, vestido de negro, con una sonrisa maliciosa y unos ojos rojos como el fuego. Era el Diablo, que andaba cerca de la zona y decidi\u00f3 ir a recoger a los cinco esp\u00edritus cuyo destino era el Infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Buenas noches, se\u00f1ores -dijo el Diablo, con una voz grave y burlona-Soy el encargado de llevarlos a su nuevo hogar, donde les esperan mil tormentos y sufrimientos eternos. Por favor, suban a mi auto, que no tenemos mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron petrificados, sin poder creer lo que ve\u00edan y o\u00edan. Nunca hab\u00edan cre\u00eddo en el Diablo, ni en el cielo ni en el infierno. Pensaban que la vida era una broma cruel, y que lo \u00fanico que importaba era el dinero y el poder. Ahora se daban cuenta de que se hab\u00edan equivocado, y que iban a pagar por sus pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9? \u00bfNo se alegran de verme? -continu\u00f3 el Diablo, con una risa sarc\u00e1stica-. Vamos, no sean t\u00edmidos, que les tengo reservado un lugar especial en mi reino. Un lugar donde arder\u00e1n, gritar\u00e1n y llorar\u00e1n sin descanso. Un lugar donde se arrepentir\u00e1n de todo lo que hicieron y de todo lo que no hicieron. Un lugar donde no habr\u00e1 piedad ni compasi\u00f3n. Un lugar donde&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Espera, espera! -interrumpi\u00f3 El Gordo, con una voz temblorosa-. \u00bfNo hay ninguna forma de evitar esto? \u00bfNo podemos negociar, hacer un trato, algo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Lo siento, Gordo, pero no hay nada que negociar -respondi\u00f3 el Diablo, con una mueca de desprecio-. Ustedes ya hicieron su elecci\u00f3n en vida, y ahora tienen que afrontar las consecuencias. No hay vuelta atr\u00e1s, no hay segundas oportunidades, no hay perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero, pero&#8230; -balbuce\u00f3 El Flaco, con una expresi\u00f3n de p\u00e1nico-. \u00bfY si nos arrepentimos? \u00bfY si prometemos cambiar, ser buenos, hacer el bien?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ja, ja, ja -se carcaje\u00f3 el Diablo, con una mirada de desd\u00e9n-. \u00bfArrepentirse? \u00bfCambiar? \u00bfHacer el bien? \u00bfUstedes? \u00bfLos cinco infames? \u00bfLos que han dedicado su vida al crimen, al mal, a la maldad? \u00bfLos que han robado, extorsionado, secuestrado y asesinado sin piedad? \u00bfLos que han traicionado, enga\u00f1ado y odiado a todos, incluso a sus propios compa\u00f1eros? \u00bfLos que han vivido sin fe, sin esperanza, sin amor? \u00bfLos que han desafiado a Dios, a la ley, a la moral? \u00bfLos que han desperdiciado su existencia, su alma, su humanidad? \u00bfUstedes se arrepienten? \u00bfUstedes quieren cambiar? \u00bfUstedes quieren hacer el bien? \u00a1No me hagan re\u00edr!<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por favor, por favor -suplic\u00f3 El Tuerto, con una l\u00e1grima en su \u00fanico ojo-Ten piedad de nosotros, ten misericordia. No nos lleves al infierno, no nos condenes al castigo eterno. D\u00e9janos vivir, d\u00e9janos volver, d\u00e9janos redimirnos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPiedad? \u00bfMisericordia? \u00bfVivir? \u00bfVolver? \u00bfRedimirse? -repiti\u00f3 el Diablo, con una voz de incredulidad-. \u00bfAcaso ustedes tuvieron piedad o misericordia de sus v\u00edctimas? \u00bfAcaso ustedes valoraron la vida o la muerte de los dem\u00e1s? \u00bfAcaso ustedes buscaron la redenci\u00f3n o la perdici\u00f3n? No, no y no. Ustedes fueron crueles, ego\u00edstas, malvados. Ustedes eligieron el camino del mal, y ahora tienen que seguirlo hasta el final. Ustedes se ganaron el infierno, y ahora tienen que irse al infierno. As\u00ed que no me pidan piedad ni misericordia, porque no las tendr\u00e1n. No me pidan vivir ni volver, porque no podr\u00e1n. No me pidan redimirse, porque no lo har\u00e1n. Suban al auto, y v\u00e1monos de una vez.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, no, no -protest\u00f3 La Mona, con una voz de desesperaci\u00f3n-. No podemos irnos al infierno, no podemos sufrir el castigo eterno. Tenemos que escapar, tenemos que huir, tenemos que salvarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEscapar? \u00bfHuir? \u00bfSalvarse? -replic\u00f3 el Diablo, con una voz de burla-\u00bfA d\u00f3nde van a escapar, a d\u00f3nde van a huir, c\u00f3mo se van a salvar? \u00bfAcaso creen que pueden enga\u00f1arme, que pueden esconderse, que pueden resistirse? No, no y no. Ustedes no pueden escapar de m\u00ed, porque yo soy el se\u00f1or del mal, el pr\u00edncipe de las tinieblas, el rey del infierno. Ustedes no pueden esconderse de m\u00ed, porque yo los veo todo, los s\u00e9 todo, los puedo todo. Ustedes no pueden resistirse a m\u00ed, porque yo tengo el poder, la autoridad, el dominio. Ustedes son m\u00edos, y yo hago con ustedes lo que quiero. As\u00ed que no me hablen de escapar, de huir, de salvarse, porque no lo lograr\u00e1n. Suban al auto, y d\u00e9jense de tonter\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron callados, sin saber qu\u00e9 hacer ni qu\u00e9 decir. Estaban aterrados, angustiados, desesperados. Sab\u00edan que el Diablo ten\u00eda raz\u00f3n, que no hab\u00eda escapatoria, que no hab\u00eda esperanza. Se resignaron a subir al auto fantasmal, a acompa\u00f1ar al Diablo al infierno, a sufrir el castigo eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero entonces, el Diablo hizo algo que los sorprendi\u00f3. Se rasc\u00f3 la cabeza, frunci\u00f3 el ce\u00f1o y sac\u00f3 un tel\u00e9fono m\u00f3vil de su bolsillo. Parec\u00eda confundido y molesto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Un momento, se\u00f1ores, tengo que hacer una llamada -dijo el Diablo, mientras marcaba un n\u00famero-. Hay un peque\u00f1o problema t\u00e9cnico que tengo que resolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se miraron entre s\u00ed, sin entender nada. \u00bfQu\u00e9 problema t\u00e9cnico pod\u00eda tener el Diablo? \u00bfQu\u00e9 estaba pasando?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfHola? \u00bfCentral del Infierno? Soy el Diablo, \u00bfme escuchan? -dijo el Diablo, con una voz impaciente-. S\u00ed, s\u00ed, estoy bien, gracias por preguntar. Miren, les llamo porque tengo un caso especial aqu\u00ed. Resulta que estoy recogiendo a cinco esp\u00edritus que se acaban de morir en un accidente de coche. S\u00ed, s\u00ed, los cinco infames, esos mismos. El problema es que mi auto solo tiene capacidad para cuatro pasajeros, y no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con el quinto. S\u00ed, ya s\u00e9 que la ley de tr\u00e1nsito es muy estricta, y que no puedo llevar m\u00e1s de cuatro. Por eso les llamo, para ver si me pueden dar una soluci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 me espere? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1n ocupados? \u00bfQu\u00e9 tienen muchos casos pendientes? \u00bfQu\u00e9 no pueden atenderme ahora? \u00a1Pero c\u00f3mo se atreven! \u00a1Saben qui\u00e9n soy yo! \u00a1Soy el Diablo, el jefe, el amo, el due\u00f1o! \u00a1Exijo que me atiendan de inmediato! \u00a1Exijo que me den una respuesta! \u00a1Exijo que me respeten! \u00a1No me cuelguen, no me cuelguen, no me&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El Diablo se qued\u00f3 con el tel\u00e9fono en la mano, con una expresi\u00f3n de incredulidad y furia. Hab\u00edan colgado. La Central del Infierno hab\u00eda colgado al Diablo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Malditos, malditos, malditos! -grit\u00f3 el Diablo, mientras lanzaba el tel\u00e9fono al suelo y lo pisoteaba con rabia-. \u00a1Me las van a pagar, me las van a pagar, me las van a pagar!<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames observaban la escena con asombro y curiosidad. Nunca hab\u00edan visto al Diablo tan enojado, tan fuera de s\u00ed, tan impotente. Era una situaci\u00f3n inesperada, c\u00f3mica, ir\u00f3nica. El Diablo, el que ten\u00eda el poder, la autoridad, el dominio, estaba siendo ignorado, desobedecido, desafiado. El Diablo, el que hac\u00eda sufrir a los dem\u00e1s, estaba sufriendo \u00e9l mismo. El que se re\u00eda de los dem\u00e1s, era el hazmerre\u00edr de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa, Diablo? -dijo El Gordo, con una voz burlona-. \u00bfTe han dejado colgado? \u00bfTe han hecho la cama? \u00bfTe han puesto los cuernos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1C\u00e1llate, Gordo!, \u00a1que no tienes gracia! -respondi\u00f3 el Diablo, con una voz irritada-. Esto no es un juego, esto es un asunto serio. Tengo que resolver este problema, tengo que llevarlos al infierno, tengo que cumplir con mi trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY c\u00f3mo vas a hacerlo, Diablo? -dijo El Flaco, con una voz sarc\u00e1stica-. \u00bfNo ves que tu auto solo tiene capacidad para cuatro? \u00bfNo ves que somos cinco? \u00bfNo ves que no cabemos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Claro que lo veo, Flaco!, \u00a1no soy ciego! -replic\u00f3 el Diablo, con una voz exasperada-. Por eso estoy buscando una soluci\u00f3n, por eso estoy haciendo llamadas, por eso estoy pidiendo ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY qui\u00e9n te va a ayudar, Diablo? -dijo El Tuerto, con una voz ir\u00f3nica-. \u00bfLa Central del Infierno? \u00bfTus colegas demonios? \u00bfTus amigos pecadores? \u00bfO tal vez Dios?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1No me hables de Dios, Tuerto, que me das asco! -contest\u00f3 el Diablo, con una voz ofendida-. Dios no tiene nada que ver con esto, Dios no se mete en mis asuntos, Dios no me importa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSeguro, Diablo? -dijo La Mona, con una voz provocativa-. \u00bfNo ser\u00e1 que Dios te est\u00e1 poniendo a prueba? \u00bfNo ser\u00e1 que Dios te est\u00e1 dando una lecci\u00f3n? \u00bfNo ser\u00e1 que Dios te est\u00e1 haciendo una broma?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1No digas tonter\u00edas, Mona, que me haces re\u00edr! -dijo el Diablo, con una voz despectiva-. Dios no me pone a prueba, porque sabe que no me puede vencer. Dios no me da lecciones, porque sabe que no me puede ense\u00f1ar. Dios no me hace bromas, porque sabe que no me puede divertir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfAh, no, Diablo? -dijo El Loco, con una voz desafiante-. \u00bfY entonces qu\u00e9 es esto? \u00bfQu\u00e9 es este problema t\u00e9cnico que tienes? \u00bfQu\u00e9 es esta situaci\u00f3n rid\u00edcula en la que est\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 es esta comedia que estamos viendo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Esto no es una comedia, Loco!, \u00a1esto es una tragedia! -dijo el Diablo, con una voz dram\u00e1tica-. Esto es una tragedia para ustedes, que van a ir al infierno, que van a sufrir el castigo eterno, que van a llorar y a gemir sin consuelo. Esto es una tragedia para m\u00ed, que tengo que cumplir con mi deber, que tengo que llevarlos al infierno, que tengo que hacer mi trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY c\u00f3mo lo vas a hacer, Diablo? -insisti\u00f3 El Loco, con una voz insistente-. \u00bfC\u00f3mo vas a llevarnos al infierno, si somos cinco y tu auto solo tiene capacidad para cuatro? \u00bfC\u00f3mo vas a cumplir con tu deber, si tienes un problema t\u00e9cnico que no puedes resolver? \u00bfC\u00f3mo vas a hacer tu trabajo, si nadie te ayuda, nadie te respeta, nadie te obedece?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Ya basta, Loco!, \u00a1ya basta! -grit\u00f3 el Diablo, con una voz desesperada-\u00a1Ya basta de preguntas, ya basta de burlas, ya basta de tonter\u00edas! \u00a1Tengo que pensar, tengo que decidir, tengo que actuar!<\/p>\n\n\n\n<p>El Diablo se qued\u00f3 en silencio, con una expresi\u00f3n de concentraci\u00f3n y determinaci\u00f3n. Solo pod\u00eda llevar a cuatro, si lleva a los cinco se meter\u00e1 en problemas con la infracci\u00f3n, algo por lo que ha pasado antes y han sido muy mas experiencias. Habr\u00e1 que estar desesperado completamente para infringir el reglamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 en todas las opciones posibles, en todas las consecuencias posibles, en todas las soluciones posibles. Y al fin, tom\u00f3 una decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ya lo tengo, ya lo tengo -dijo el Diablo, con una voz triunfal-. Ya s\u00e9 qu\u00e9 voy a hacer, ya s\u00e9 c\u00f3mo voy a resolver este problema, ya s\u00e9 c\u00f3mo voy a llevarlos al infierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se pusieron nerviosos, sin saber qu\u00e9 esperar. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pensado el Diablo? \u00bfQu\u00e9 iba a hacer el Diablo? \u00bfQu\u00e9 les iba a pasar a ellos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Escuchen, se\u00f1ores, escuchen -dijo el Diablo, con una voz solemne-. Les voy a hacer una propuesta, les voy a dar una oportunidad, les voy a ofrecer una salida.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se sorprendieron, sin saber qu\u00e9 creer. \u00bfUna propuesta? \u00bfUna oportunidad? \u00bfUna salida? \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir el Diablo? \u00bfQu\u00e9 estaba tramando el Diablo? \u00bfQu\u00e9 les iba a ofrecer a ellos?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Resulta que, por una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, por una ley de tr\u00e1nsito, por una norma del Infierno, solo puedo llevarme a cuatro de ustedes en mi auto. El quinto, el que se quede, tendr\u00e1 una segunda oportunidad en la vida, podr\u00e1 volver a su cuerpo, podr\u00e1 recuperar su alma y podr\u00e1 redimirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron boquiabiertos, sin saber qu\u00e9 pensar. \u00bfUna segunda oportunidad? \u00bfVolver a la vida? \u00bfRedimirse? \u00bfQu\u00e9 estaba diciendo el Diablo? \u00bfQu\u00e9 estaba ofreciendo el Diablo? \u00bfQu\u00e9 les estaba regalando a ellos?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, se\u00f1ores, s\u00ed -continu\u00f3 el Diablo, con una voz entusiasta-. Uno de ustedes podr\u00e1 escapar del infierno, podr\u00e1 evitar el castigo eterno. Por lo pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron boquiabiertos, sin saber qu\u00e9 pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero no se emocionen, se\u00f1ores, no se emocionen -a\u00f1adi\u00f3 el Diablo, con una voz maliciosa-. Hay una condici\u00f3n, hay una regla, hay un requisito. Uno de ustedes podr\u00e1 quedarse, pero los otros cuatro tendr\u00e1n que irse conmigo. Uno de ustedes podr\u00e1 salvarse, pero los otros cuatro tendr\u00e1n que condenarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron pensativos, sin saber qu\u00e9 hacer. \u00bfUna condici\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir el Diablo?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; As\u00ed es, se\u00f1ores, as\u00ed es -confirm\u00f3 el Diablo, con una voz divertida-. Ustedes tendr\u00e1n que decidir qui\u00e9n se queda y qui\u00e9nes se van. Tendr\u00e1n que decidir qui\u00e9n se salva y qui\u00e9nes se condenan.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron mudos, sin saber qu\u00e9 decir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Les voy a dar unos minutos, se\u00f1ores, les voy a dar unos minutos -dijo el Diablo, con una voz impaciente-. Mientras tanto, voy a hacer unas llamadas, voy a atender unos asuntos, voy a resolver unos problemas. Pero no se demoren, se\u00f1ores, no se demoren. El tiempo corre, el tiempo apremia, el tiempo se acaba.<\/p>\n\n\n\n<p>El Diablo se alej\u00f3 un poco, con su tel\u00e9fono en la mano. Se puso a hablar con alguien, con una voz enojada y autoritaria. Parec\u00eda estar discutiendo, reclamando, amenazando.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron solos, con su dilema en la mente. Ten\u00edan que decidir qui\u00e9n se quedaba y qui\u00e9nes se iban. Ten\u00edan que decidir qui\u00e9n se salva y qui\u00e9nes se condenan.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no era f\u00e1cil, no era f\u00e1cil. Los cinco infames eran personas que hab\u00edan dedicado su vida al crimen, al mal, a la maldad. Eran personas que hab\u00edan robado, extorsionado, secuestrado y asesinado sin piedad. Eran personas que hab\u00edan traicionado, enga\u00f1ado y odiado a todos, incluso a sus propios compa\u00f1eros. Eran personas que hab\u00edan vivido sin fe, sin esperanza, sin amor. Que no conoc\u00edan la piedad, la misericordia, la compasi\u00f3n. Que no sab\u00edan compartir, cooperar, ceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran personas que solo quer\u00edan el dinero, el poder, la gloria. Que solo se quer\u00edan a s\u00ed mismas, que solo se cuidaban a s\u00ed mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo iban a decidir, entonces?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Yo me quedo, yo me quedo -dijo El Gordo, con una voz ego\u00edsta-. Yo soy el que m\u00e1s dinero tiene, el que m\u00e1s peso tiene, el que m\u00e1s manda. Yo soy el l\u00edder, el jefe, el capo. Yo me merezco una segunda oportunidad, yo me merezco volver a la vida, yo me merezco redimirme.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, no, no -dijo El Flaco, con una voz envidiosa-. T\u00fa no te quedas, t\u00fa no te quedas. T\u00fa eres el que m\u00e1s dinero tiene, pero tambi\u00e9n el que m\u00e1s roba, el que m\u00e1s enga\u00f1a, el que m\u00e1s traiciona. T\u00fa no eres el l\u00edder, el jefe, el capo. T\u00fa eres el ladr\u00f3n, el mentiroso, el traidor. T\u00fa no te mereces una segunda oportunidad, t\u00fa no te mereces volver a la vida, t\u00fa no te mereces redimirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfAh, no? \u00bfY t\u00fa s\u00ed, Flaco? \u00bfT\u00fa s\u00ed te quedas? -dijo El Tuerto, con una voz celosa-. T\u00fa eres el que m\u00e1s delgadez tiene, el que m\u00e1s hambre tiene, el que m\u00e1s ruega. T\u00fa eres el seguidor, el empleado, el esclavo. T\u00fa no te mereces una segunda oportunidad, t\u00fa no te mereces volver a la vida, t\u00fa no te mereces redimirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, no, no -dijo La Mona, con una voz codiciosa-. T\u00fa no te quedas, t\u00fa no te quedas. T\u00fa eres el que m\u00e1s delgadez tiene, pero tambi\u00e9n el que m\u00e1s come, el que m\u00e1s bebe, el que m\u00e1s gasta. T\u00fa no eres el seguidor, el empleado, el esclavo. T\u00fa eres el glot\u00f3n, el borracho, el derrochador. T\u00fa no te mereces una segunda oportunidad, t\u00fa no te mereces volver a la vida, t\u00fa no te mereces redimirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ah, \u00bfno? \u00bfY t\u00fa s\u00ed, Mona? \u00bfT\u00fa s\u00ed te quedas? -dijo El Loco, con una voz furiosa-. T\u00fa eres la que m\u00e1s belleza tiene, la que m\u00e1s encanto tiene, la que m\u00e1s seduce. T\u00fa eres la amante, la novia, la esposa. T\u00fa no te mereces una segunda oportunidad, t\u00fa no te mereces volver a la vida, t\u00fa no te mereces redimirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No, no, no -dijo El Gordo, con una voz resentida-. T\u00fa no te quedas, t\u00fa no te quedas. T\u00fa eres la que m\u00e1s belleza tiene, pero tambi\u00e9n la que m\u00e1s miente, la que m\u00e1s enga\u00f1a, la que m\u00e1s traiciona. T\u00fa no eres la amante, la novia, la esposa. T\u00fa eres la mentirosa, la enga\u00f1osa, la traidora. T\u00fa no te mereces una segunda oportunidad, t\u00fa no te mereces volver a la vida, t\u00fa no te mereces redimirte.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfAh, no? \u00bfY t\u00fa s\u00ed, Gordo? \u00bfT\u00fa s\u00ed te quedas? -dijo El Flaco, con una voz ir\u00f3nica-. T\u00fa eres el que m\u00e1s dinero tiene, el que m\u00e1s peso tiene, el que m\u00e1s manda. Pero tambi\u00e9n el que m\u00e1s odia, el que m\u00e1s mata, el que m\u00e1s sufre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por favor, se\u00f1ores, dense prisa -continu\u00f3 el Diablo, con una voz entusiasta-. Uno de ustedes podr\u00e1 escapar del infierno y evitar el castigo eterno-<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero, pero&#8230; -dijo El Gordo, con una voz dubitativa-. \u00bfC\u00f3mo vamos a decidir qui\u00e9n se queda? \u00bfC\u00f3mo vamos a elegir qui\u00e9n se salva?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Eso es lo que tienen que averiguar ustedes, se\u00f1ores -dijo el Diablo, con una voz maliciosa-. Eso es lo que tienen que resolver ustedes, entre ustedes, por ustedes. Yo no me meto, yo no intervengo, yo no opino.<\/p>\n\n\n\n<p>Ustedes son los que tienen que ponerse de acuerdo, los que tienen que negociar; decidan, hablen, argumenten, convenzan, apuesten, \u00a1pero h\u00e1ganlo ya!.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY cu\u00e1nto tiempo tenemos, Diablo? -dijo El Flaco, con una voz nerviosa-. \u00bfCu\u00e1nto tiempo tenemos para decidir?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No mucho, se\u00f1ores, no mucho -dijo el Diablo, con una voz impaciente-. No mucho, porque tengo prisa, porque tengo trabajo, porque tengo que irme. No mucho, porque la polic\u00eda, la ambulancia y los refuerzos est\u00e1n llegando. No mucho, porque sus cuerpos se est\u00e1n enfriando y sus almas se est\u00e1n marchitando. Solo unos minutos, solo unos segundos, solo un instante.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 pasa si no nos ponemos de acuerdo, Diablo? -dijo El Tuerto, con una voz temerosa-.\u00bfQu\u00e9 pasa si no queremos elegir?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues entonces, se\u00f1ores, pues entonces -dijo el Diablo, con una voz amenazante-. Pues entonces, se acab\u00f3 la propuesta y me los llevo a todos al infierno, me los llevo al castigo eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>El Diablo dijo esto recordando la \u00faltima vez que infringi\u00f3 la ley de tr\u00e1nsito de veh\u00edculos fantasmales. El castigo fue realizar labor comunitaria y lo obligaron a limpiar los ba\u00f1os del infierno y alimentar los gusanos que atormentaban almas. Fue el hazmerre\u00edr del cielo y del infierno por largo tiempo. Pero deb\u00eda presionar a los criminales a que aceleraran su decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se quedaron helados, sin saber qu\u00e9 sentir.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; As\u00ed que ya saben, se\u00f1ores, ya saben -dijo el Diablo, con una voz final-Ya saben lo que tienen que hacer, \u00a1De prisa, por favor!<\/p>\n\n\n\n<p>Los cinco infames se miraron entre s\u00ed, sin saber qu\u00e9 decir. Se miraron con recelo, con envidia, con codicia. Se miraron con odio, con rencor, con desprecio. Se miraron con miedo, con angustia, con desesperaci\u00f3n. Se miraron, y empezaron a hablar. A hablar, a discutir, a pelear. A pelear por su vida, por su alma, por su destino. A pelear por una segunda oportunidad, por una nueva vida, por una redenci\u00f3n. A pelear por una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, por una ley de tr\u00e1nsito, por una norma del Infierno. A pelear, se\u00f1ores, a pelear.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estaban condenados al castigo eterno, ya estaban juzgados y sentenciados, pero no todos cab\u00edan en el transporte.<\/p>\n\n\n\n<p>No es cuesti\u00f3n de justicia, no es injusticia, no es salvaci\u00f3n, no es perd\u00f3n, no es redenci\u00f3n. Cuatro al castigo eterno, uno tendr\u00e1 una nueva oportunidad por cuestiones t\u00e9cnicas.<\/p>\n\n\n\n<p>El diablo estaba perdiendo la paciencia y no sab\u00eda qu\u00e9 hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras tanto, abajo en el barranco, los cinco infames estaban en sus \u00faltimos momentos. Sus esp\u00edritus se separaron de sus cuerpos y flotaron sobre el coche destrozado. Estaban confundidos y asustados, sin saber qu\u00e9 les esperaba. De repente, vieron aparecer un auto fantasmal, que se detuvo junto a ellos. De \u00e9l sali\u00f3 un hombre alto y delgado, vestido de negro, con una sonrisa maliciosa y unos ojos rojos como el fuego. Era el Diablo, que andaba cerca de la zona y decidi\u00f3 ir a recoger a los cinco esp\u00edritus cuyo destino era el Infierno.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":431,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[3],"tags":[294,293,192,292],"class_list":["post-430","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-terror","tag-castigo","tag-criminal","tag-diablo","tag-infierno"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Los-5-infames.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/430","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=430"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/430\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":432,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/430\/revisions\/432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}