{"id":337,"date":"2023-05-18T13:38:19","date_gmt":"2023-05-18T20:38:19","guid":{"rendered":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/?p=337"},"modified":"2023-05-18T13:38:20","modified_gmt":"2023-05-18T20:38:20","slug":"pocomoni-pueblerino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ozn.org.mx\/historias\/2023\/05\/18\/pocomoni-pueblerino\/","title":{"rendered":"Pocomoni Pueblerino"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00c9rase una vez, en el a\u00f1o 1850, un ni\u00f1o llamado <strong>Pocomoni Pueblerino<\/strong> que viv\u00eda en un pueblo muy pobre llamado <strong>San Miguel<\/strong>. Su casa era una choza de barro y paja, su ropa estaba hecha de trapos y su comida era pan duro y agua. Su sue\u00f1o era ir a la ciudad y estudiar en una escuela. Un d\u00eda, un hombre rico llamado <strong>Don Ram\u00f3n<\/strong> lleg\u00f3 al pueblo y le ofreci\u00f3 a Pocomoni una beca para ir a la ciudad de <strong>Granada<\/strong>. Pocomoni estaba muy feliz y acept\u00f3 la oferta. Se despidi\u00f3 de su madre <strong>Do\u00f1a Ana<\/strong> y de sus amigos <strong>Juan<\/strong> y <strong>Luisa<\/strong> y se fue con Don Ram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En Granada, Pocomoni se aloj\u00f3 en una mansi\u00f3n y asisti\u00f3 a una escuela prestigiosa. Su mansi\u00f3n ten\u00eda muchos cuartos, muebles y adornos. Su ropa era de seda y terciopelo. Su comida era de carne, queso y fruta. Aprendi\u00f3 muchas cosas y se hizo amigo de otros ni\u00f1os ricos como <strong>Carlos<\/strong> y <strong>Sof\u00eda<\/strong>. Sin embargo, Don Ram\u00f3n ten\u00eda un plan malvado. Quer\u00eda usar a Pocomoni como un esclavo y le hac\u00eda trabajar duro todos los d\u00edas. Le hac\u00eda limpiar la mansi\u00f3n, lavar la ropa, cocinar la comida, cuidar el jard\u00edn y los animales, y hacer cualquier otro recado que se le ocurriera. Pocomoni no pod\u00eda escapar ni pedir ayuda. Don Ram\u00f3n le vigilaba constantemente y le castigaba si no hac\u00eda las cosas a su gusto. Se sent\u00eda solo y triste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un d\u00eda, Pocomoni recibi\u00f3 una carta de su madre. Le contaba que su padre <strong>Don Jos\u00e9<\/strong> hab\u00eda muerto de una enfermedad y que ella estaba muy enferma tambi\u00e9n. Le ped\u00eda que volviera a San Miguel para verla por \u00faltima vez. Pocomoni se llen\u00f3 de esperanza y decidi\u00f3 escapar de la mansi\u00f3n. Esper\u00f3 a que Don Ram\u00f3n se durmiera y sali\u00f3 corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pocomoni corri\u00f3 toda la noche hasta llegar a la estaci\u00f3n de trenes. Busc\u00f3 un tren que fuera a San Miguel, pero no ten\u00eda dinero para comprar un boleto. Entonces vio un tren que estaba a punto de salir y se subi\u00f3 sin que nadie lo viera. Se escondi\u00f3 debajo de un asiento y esper\u00f3 a llegar a su destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El tren avanz\u00f3 durante horas por el campo. Pocomoni miraba por la ventana y ve\u00eda los paisajes que recordaba de su infancia. Se sent\u00eda feliz de volver a ver a su madre y a sus amigos. Pensaba en c\u00f3mo les contar\u00eda todo lo que hab\u00eda vivido y aprendido en Granada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero el tren no se detuvo en San Miguel. Sigui\u00f3 adelante hasta llegar a otro pa\u00eds. Pocomoni se dio cuenta de que se hab\u00eda equivocado de tren. Se baj\u00f3 en la primera parada y pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda volver a San Miguel. Le dijeron que tendr\u00eda que tomar varios trenes y que le costar\u00eda mucho dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pocomoni se sinti\u00f3 desesperado y llor\u00f3. No ten\u00eda dinero ni forma de comunicarse con su familia. Estaba solo en un lugar extra\u00f1o y lejos de su casa. Se sent\u00f3 en un banco y abraz\u00f3 la carta de su madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Entonces vio a Don Ram\u00f3n que se acercaba a \u00e9l. El hombre rico lo hab\u00eda seguido y lo hab\u00eda encontrado. Le arrebat\u00f3 la carta de su madre y la rompi\u00f3 en pedazos. Le dijo que nunca volver\u00eda a verla y que lo llevar\u00eda de vuelta a la mansi\u00f3n para castigarlo. Lo agarr\u00f3 del brazo y lo arrastr\u00f3 hacia el tren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pocomoni grit\u00f3 y pidi\u00f3 ayuda, pero nadie lo escuch\u00f3. Mir\u00f3 al cielo y vio una estrella fugaz. Pidi\u00f3 un deseo con todas sus fuerzas: volver a ver a su madre y a sus amigos. Pero el deseo no se cumpli\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez, en el a\u00f1o 1850, un ni\u00f1o llamado Pocomoni Pueblerino que viv\u00eda en un pueblo muy pobre llamado San Miguel. Su casa era una choza de barro y paja, su ropa estaba hecha de trapos y su comida era pan duro y agua. Su sue\u00f1o era ir a la ciudad y estudiar en una escuela. 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